6 de noviembre de 2010

Nacimiento de la Bolsa de Madrid (1808-1831)

En plena Guerra de la Independencia José Bonaparte fue nombrado rey de España en 1808 por su hermano Napoleón. José I Bonaparte en 1809 tomó la decisión de instaurar la primera Bolsa de Comercio en Madrid, como sede, se eligió el edificio del Convento de San Felipe el Real, en la Puerta del Sol, pero el escenario político existente en aquel momento y la opinión pública en contra de su creación dificultó que ésta se produjera, no llegando a configurarse dicho mercado bursátil. Fue la primera iniciativa seria y resultó interrumpida por la guerra.
Fernando VII el Deseado, apodado así por el clamor popular que suscitó su figura tras el cautiverio que sufrió durante la guerra, sucedió a la expulsión definitiva de Jose Bonaparte en 1813 tras el fin de la Guerra de Independencia contra los franceses, heredando una España cargada de deudas públicas, arrastradas por los conflictos bélicos de los reinados de su padre Carlos IV y su abuelo Carlos III.
El 10 de septiembre de 1831, se aprueba la ley que daba origen definitivamente a la Bolsa de Madrid Ley de Creación y Organización de la Bolsa de Madrid[2] redactada por Pedro Sainz de Andino. Entre los días 27 y 29 se publicaría íntegramente en La Gaceta de Madrid. Un lugar de reunión de comerciantes y agentes mediadores en donde se conciertan o cumplen las operaciones de contratación de activos mobiliarios, así se definía la Bolsa en el artículo 64 del código de Comercio de 1829.
Se promovió con la ley la creación de un mercado semejante a los existentes en otros países, como las bolsas como las de Londres, París o Nueva York. Su nacimiento se debió principalmente a la necesidad de tener un lugar donde colocar y dar salida públicamente a los títulos de deuda del Estado para hacer frente a las deudas extraordinarias que generaban las guerras y los gastos militares, por lo que en su origen la bolsa funcionó en la práctica como vehículo de financiación del gasto bélico.
La Bolsa era una institución desconocida por el gran público por ello no fue bien recibida por todos, ya que una parte de la opinión pública consideraba la inversión bursátil como un juego de azar, pero otros reconocieron el papel que tendría como forma de canalizar el ahorro y la financiación de la inversión en una organización regulada. Tampoco gustó que se ubicase en Madrid, una plaza que no estaba tan desarrollada industrial y comercialmente como otras zonas de la periferia.



Fuente: Wikipedia
Imagen: Banco de imágenes isftic.

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